Diario del Mentor

Acerca de Diario del Mentor

Diario del Mentor reúne conversaciones reales que empezaron en la sala de café de una agencia digital en Bucaramanga: cómo decirle que no a un jefe, cómo sostener una charla incómoda con un cliente, qué hacer cuando la promoción que esperabas no llega. Son situaciones que casi nadie enseña a resolver en un curso, y que se resuelven de todos modos, casi siempre mal la primera vez.

El sitio está pensado para quien de repente se convierte en la persona a la que otros le cuentan sus problemas de trabajo sin haberlo pedido, y también para quien quiere ver cómo alguien sin título ni certificación maneja esas conversaciones cuando le tocan.

Cada entrada sale de un cuaderno verde de tapa dura que ya lleva varias tapas gastadas. Antes de publicar cualquiera se la mando a Lina, mi amiga de la universidad, que no suaviza nada: si algo suena forzado o si me fui por las ramas, me lo dice sin filtro. Los nombres cambian, los detalles que podrían identificar a alguien se difuminan, y solo queda lo que vale la pena leer.

Trabajo como People Operations specialist en una agencia de Bucaramanga desde hace cinco años, y esto lo llevo en paralelo a los tickets del día. Podés conocer más en la página de la autora.

Diario del Mentor se sostiene gracias a vínculos de afiliado: si te inscribís en un programa por uno de los enlaces de acá, gano una comisión sin que el precio cambie para vos. Lo que se cuenta en estas páginas nace de la experiencia de una persona en su trabajo, no de un consultorio ni de una formación clínica, así que funciona como reflexión y no como tratamiento. Si la ansiedad, el agotamiento o cualquier malestar emocional se sostienen en el tiempo, hablar con un psicólogo o un psiquiatra es el paso que sigue, y estas notas quedan como complemento de esa conversación, nunca como su reemplazo. Ante una crisis emocional aguda, la línea de atención psicológica de tu país es el contacto que corresponde.